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Medidor de espectro con barras iluminadas en bandas de 63 Hz a 6.3 kHz

Rango de frecuencias de los instrumentos musicales

Tabla con la frecuencia fundamental y los armónicos de más de 45 instrumentos, y una guía por bandas del espectro para ecualizar y mezclar con criterio.

25 de diciembre de 2024 · Actualizado el 1 de octubre de 2026 · Producción y Sonido

Por Francisco Paez

El rango de frecuencias de un instrumento es la franja del espectro audible que ocupa su sonido: va de la nota fundamental más grave a la más aguda que puede producir y se extiende hacia arriba con sus armónicos. Ningún instrumento suena en un solo punto del espectro, y conocer ese rango es la base para ecualizar y mezclar con criterio.

Un instrumento ocupa un rango, no un punto

Cada instrumento tiene zonas con funciones distintas dentro de su rango. Saber dónde está cada una te dice qué frecuencia tocar según lo que quieras conseguir.

Dos ejemplos claros:

  • Bombo: su fundamental puede estar en torno a 70 Hz, y realzar esa zona le da más potencia. El ataque de la maza contra el parche está alrededor de 2 a 3 kHz: realzar ahí ayuda a que el bombo corte más en la mezcla.
  • Voz: el cuerpo suele estar cerca de 200 Hz, la inteligibilidad alrededor de 3 kHz, y la sibilancia (las eses agudas) entre 6 y 10 kHz.

Ilustración con una gran variedad de instrumentos musicales de cuerda, viento y percusión

¿Para qué sirve conocer el rango de frecuencias al ecualizar y mezclar?

Sirve para ir directo al lugar correcto del ecualizador en vez de girar perillas a ciegas. Si sabes que el ataque del bombo vive en 2 a 3 kHz, sabes dónde buscar cuando no se escucha; si sabes que la sibilancia está arriba de 5 kHz, sabes dónde cortar cuando una voz molesta.

También te ayuda a entender por qué ciertos instrumentos chocan entre sí. Cuando dos fuentes comparten la misma zona (por ejemplo, el bajo y el bombo en los graves), ajustar una de ellas en esa banda abre espacio para la otra. Y te recuerda que muchas veces la claridad llega quitando, no sumando: recortar subgraves innecesarios o despejar los medios bajos limpia la mezcla completa.

¿Cómo localizar una frecuencia concreta?

  1. Aplica un realce generoso en una banda de un ecualizador paramétrico.
  2. Mueve la frecuencia central despacio hasta que el sonido que buscas aparezca de golpe.
  3. Con la frecuencia ubicada, aplica el realce o corte apropiado, normalmente mucho más moderado que el que usaste para buscarla.

Tabla de rangos de frecuencia de los instrumentos

Esta tabla sirve de guía para ecualizar una gran variedad de instrumentos. La columna de fundamental indica el rango de notas que puede tocar cada uno, en hercios (Hz). La de armónicos indica dónde se concentran sus armónicos y su brillo, en kilohercios (kHz).

InstrumentoFundamental (Hz)Armónicos (kHz)
Flauta261-23493-8
Flauta piccolo523-41863-15
Oboe261-15682-12
Corno inglés131-6982-10
Clarinete165-15682-10
Fagot62-5871-7
Saxo soprano247-11752-12
Saxo alto175-6982-12
Saxo tenor131-4941-12
Trompeta165-9881-7.5
Corno francés65-8801-8
Trombón73-5871-4
Tuba49-5871-4
Violín196-31364-15
Viola131-11752-8.5
Cello65-6981-6.5
Contrabajo41-2941-4
Bajo acústico41-2941-5
Bajo eléctrico41-3001-7
Guitarra acústica82-9881-15
Guitarra eléctrica (amplificada)82-13191-3.5
Guitarra eléctrica (directa)82-13191-15
Banjo196-11752-8
Mandolina196-13192-10
Arpa32-31361-10
Sitar120-6502-10
Shamisen150-8002-7
Piano28-41865-8
Clavecín28-31362-8
Órgano16-31362-8
Acordeón41-13192-8
Armónica65-15681-10
Voz87-3921-12
Caja o redoblante100-2001-20
Bombo30-1471-6
Platillos300-5871-15
Timbal60-2401-6
Bongós150-5001-8
Congas150-6001-7
Tabla250-30001-10
Marimba65-13191-6
Xilófono131-15681-8
Vibráfono130-32002-10
Glockenspiel523-41862-15
Kalimba200-10002-5
Didgeridoo55-701-2
Duduk150-8802-7
Zampoña250-10003-8

Fíjate en las dos guitarras eléctricas: la misma guitarra grabada en directo conserva armónicos hasta unos 15 kHz, mientras que el amplificador y su altavoz recortan el sonido por encima de unos 3.5 kHz.

Guía por bandas del espectro: qué pasa en cada zona

Además de conocer cada instrumento, conviene saber qué aporta cada banda del espectro a la mezcla completa.

Subgraves: 20 Hz a 50 Hz

Aunque el oído humano alcanza estas frecuencias, se perciben más en el cuerpo que en la cabeza. Aquí vive el retumbe profundo que un subwoofer produce en las películas de ciencia ficción, y pueden dar un poder enorme a la música.

Rara vez conviene sumar más de esta zona. En cambio, recortarla suele dar más claridad general a la mezcla.

Graves: 50 Hz a 200 Hz

Aquí está el registro inferior con más impacto: el golpe del bombo, los timbales y el bajo. Un bombo de hip-hop contundente suele asentarse alrededor de 60 Hz.

Al acercarte a 200 Hz empiezas a afectar la parte baja de las guitarras acústicas, el piano, las voces, los metales graves y las cuerdas. Si la mezcla suena demasiado pesada, o le falta peso, un ajuste pequeño en esta banda lo corrige.

Graves altos a medios bajos: 200 Hz a 800 Hz

En esta región está el cuerpo de muchos instrumentos. Subir un poco hacia la mitad de la banda da empuje a la parte baja de las voces, a las notas graves de sintetizadores, metales y piano, y al tono cálido de la guitarra acústica.

Bajar un poco aquí despeja espacio y abre el sonido. Hacia los 800 Hz ya afectas directamente el cuerpo de los instrumentos: sumar les da más peso y restar los aligera.

Medios: 800 Hz a 2 kHz

Es una zona delicada: pequeños cambios alteran mucho el sonido. Recortar aquí quita el carácter quebradizo de algunos instrumentos. Sumar, sobre todo hacia la parte alta de la banda, da un tono metálico que cansa el oído rápido si te excedes.

Medios altos: 2 kHz a 4 kHz

El oído es especialmente sensible en esta banda, la misma donde está la inteligibilidad de la voz. Sumar o restar aquí cambia rápido el ataque de los instrumentos: el golpe de la caja o el brillo descarado de la trompeta. Un realce suave da más claridad a las consonantes de la voz, a las guitarras acústica y eléctrica y al piano.

Presencia y sibilancia: 4 kHz a 7 kHz

Es la zona de presencia e incluye los tonos más altos de la mayoría de los instrumentos acústicos. Realzar la parte baja de esta banda acerca la música al oyente; recortarla aleja los instrumentos y da profundidad.

La parte alta de la banda es responsable de la sibilancia: las eses agudas de la voz. Si las consonantes suenan como un silbido que pica, bajar unos pocos dB alrededor de 5 a 7 kHz suele resolverlo.

Brillo: 7 kHz a 12 kHz

Ajustar la parte baja de esta banda aporta vitalidad y claridad, con un ataque más definido y un sonido más limpio. Si la mezcla suena demasiado aguda o molesta tras un rato de escucha, bajar esa misma zona ayuda bastante.

Más arriba, el sonido se vuelve menos tangible: se siente más de lo que se escucha. El brillo que queda flotando tras el golpe de un platillo vive en esta región.

Aire: 12 kHz a 16 kHz

Aquí todo se vuelve más subjetivo. La parte baja de la banda sigue afectando los armónicos más altos de los instrumentos y algunos efectos de sintetizador de la música electrónica. Más arriba, se trata sobre todo de dar una sensación de espacio y apertura.

Pocas veces conviene tocar el sonido por encima de unos 14 kHz: muchos oyentes mayores ni siquiera lo escuchan. Un poco de realce añade aire; demasiado hace que todo suene artificial.

Aprender a escuchar frecuencias

Esta tabla y estas bandas son un mapa, pero el oído se entrena con práctica: buscar frecuencias, cortar, comparar y volver a escuchar. Si quieres desarrollar ese criterio en estudio y en vivo, el área de Producción Musical Digital y Sonido en Vivo de Expertino es el lugar para hacerlo con gente que mezcla a diario. Para entender cómo el espectro se relaciona con la composición, puedes seguir con los elementos de una canción, y si buscas un término técnico, revisa el glosario de audio.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el rango de frecuencias de un instrumento musical?

Es la franja del espectro audible que ocupa su sonido. Incluye la frecuencia fundamental de sus notas, que va de la más grave a la más aguda que puede tocar, y los armónicos, que llegan mucho más arriba. Por ejemplo, la guitarra acústica tiene fundamentales entre 82 y 988 Hz y armónicos hasta unos 15 kHz.

¿En qué frecuencia está el bombo?

La fundamental del bombo se mueve entre unos 30 y 147 Hz; un valor típico es alrededor de 70 Hz, donde está su potencia. El ataque de la maza contra el parche aparece en torno a 2 a 3 kHz, y realzar esa zona ayuda a que el bombo se escuche con claridad en la mezcla.

¿En qué frecuencias está la voz al ecualizar?

El cuerpo de la voz suele estar alrededor de 200 Hz y la inteligibilidad cerca de 3 kHz. La sibilancia, las eses agudas y molestas, aparece entre unos 5 y 10 kHz: bajar unos pocos dB alrededor de 5 a 7 kHz suele resolverla sin apagar la voz.

¿Cómo encuentro la frecuencia exacta de un sonido para ecualizar?

Aplica un realce generoso con un ecualizador paramétrico y mueve la frecuencia central lentamente hasta que el sonido que buscas aparezca de golpe. Una vez localizado, ajusta la ganancia a lo que necesitas: un realce moderado si quieres destacarlo o un corte si te molesta.

¿Qué rango de frecuencias puede escuchar el oído humano?

El espectro audible va aproximadamente de 20 Hz a 20 kHz. Por debajo de 50 Hz el sonido se percibe más en el cuerpo que en el oído, y por encima de 14 kHz muchos oyentes mayores dejan de escucharlo, así que esas zonas extremas se tocan con mucha moderación.

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